Jonathan Wilson

Jonathan Wilson Gentle Spirit [Bella Union; 2011]

No sé si han leído la entrevista con este tío en el último RDL (nº 299). Yo no le había prestado atención hasta hoy, por lo que he dejado pasar 22 días de otoño (y un volcán sin nombre) para llegar a esta deliciosa colección de canciones. Creo que he encontrado mi disco de cantautor folk del año, ¡por fin! El de Bill Callahan, espléndido, sin embargo me deja frío; el de Josh T. Pearson me resulta medio infumable dentro de su supuesta trascendencia; Justin Vernon/Bon Iver juega en otra liga; el de John Vanderslice es por canciones, preciosa “Sea Salt”; Cass McCombs termina por aburrirme, aunque contenga una de mis canciones favoritas del año, “County Line”; a Bonnie ‘Prince’ Billy aún no lo he oído… Todos grandes discos, pero con ninguno terminaba de engancharme. Así que hasta hoy solo Samuel-Iron & Wine-Beam estaba alto entre mis discos “folk” del año. Pero ahora descubro esto, que gracias al “espíritu gentil” de Mr. Wilson podemos escuchar en forma de nube sonora, y me congratulo. Aquí hay folk-pop angelino con raíces en los 70′ por un tubo (hasta en la ¡horrible! portada, ¿un guiño?). El disco perfecto para regalarle a tu hermano/a mayor, el/la que te inoculó la música en las venas para siempre, y devolverle tantas horas adolescentes de James Taylor, de Eagles, de Jackson Browne, Dave Mason, Graham Nash (y Crosby, Stills y Young), y tantos otros. Aunque quizás la presencia más destacada en todo el disco, al menos para mí, sea la del gran Gene Clark post-Byrds. Fingerpicking acústico, punteos eléctricos, órganos esponjosos, grandes melodías y una producción superauténtica, no en vano Jonathan Wilson es principalmente productor, eso sí, después de haberlo intentado, sin éxito, como músico en los 90′ con Muscadine y en solitario, en 2007, con Frankie Ray [Pretty and Black Records]. Recientemente se ha montado la “oficina”, Five Star Studio, en el Laurel Canyon de Los Angeles y parece que los fantasmas que por allí pululan se hayan apoderado de él en este nuevo intento que es casi un debut. Por mi parte: atrapado en Gentle Spirit sin poder salir.

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13 respuestas a Jonathan Wilson

  1. CL dijo:

    Ohh siiiiiiii. Pelos de pollo!!!! Todo lo que dices mas Poco, Loggins & Messina, Leon Russell, Neil Young, Stills y unos cuantos mas. James Taylor no tanto. Precioso. Te llamo y me quedo mas tranquilo.

    • ¡Me alegro un montón de que se te pusieran los 3 pelos de pollo! Yo ya lo pedí. Sí, también pensé en Loggins & Messina y es verdad que James Taylor no tanto, pero como era el más guapo… En cualquier caso, tu opinión era importante y me quedo más tranquilo. Ya sabes que estas cosas en CSD no suelen tener mucho predicamento ¡Ah!, y prometo “no hablar” cuando me llames.
      KW

      • CL dijo:

        Se que te va a dar un poco de rabieta pero ya tengo el disco en mis manos.

  2. CL dijo:

    Algunas canciones al final del disco, 10,11y 12 recuerdan a Midlake

    • Yo no controlo a Midlake, son una medio asignatura pendiente… Algún día tendré que ponerme a ellos, el disco del ¿año pasado? ese de portada tan fea con capuchas se me quedó atrás. De todas formas, su responsabilidad en el “Queen of Denmark” de John Grant me los hace muy “simpáticos”.
      KW

  3. CL dijo:

    Bueno, solo se trataba de “parecidos razonables”. No va mucha mas allá. Midlake, sobre todo el disco de la portada horrorosa que a mi me encantufla, es un disco de difícil digestión para la mayoría, pero a mi me cautiva su punto grupo de rock de la “iglesia redonda de escaleritas”.

  4. El coyote pentatónico dijo:

    Pero, ¿qué pasa con el grupo de la Iglesia Redonda de Escaleritas?.
    Alguien en CSD ¿sabe lo que significó para muchas personas, animales o cosas, aquella “pequeña big band” dirigida por Paco el de los teclados Hammond (ibérico). ¿Saben ustedes la impagable labor que aquellos músicos realizaron por los adolescentes que asistiamos obligadamente a misa de 12,00 los domingos, haciendo que la omilía cósmica del cura Don Jesús, se perdiera entre las ondas de aquellos magníficos sonidos folkies de la época?
    Yo, sólo tengo palabras de agradecimiento para ellos. Para el que tocaba la batería, (por cierto. primo de León), que tenía la pinta menos musical que he visto en mi vida, pero claro, detrás de los tambores y con las baquetas en la mano era Dios, con permiso del otro que se supone que estaba por allí, en todos y cada uno de nosotros. ¡Un momento!, he aquí el principio de la era digital; “está en todos y cada uno de nosotros” y al mismo tiempo, ¡hostia!, eso es un Dios digital. Así se explica la expansión del cristianismo, con un todopoderoso analógico, la cosa hubiera sido muy distinta y por supuesto mucho más lenta, más o menos así:

    Dolores: “Oye, que me pases a Dios, que esta semana que me toca creer a mí.
    Angustias: “Es que no lo encuentro, no sé si se me quedó antier en la Caja de Ahorros de Las Chumberas o lo perdí anoche en el teleclub”

    ¡Uff! se me vino la olla, disculpen.

    Sigo con los agradecimientos, al peludo que tocaba la trompeta, que compaginaba sus actuaciones en la casa del señor, con los conciertos los sábados por la noche en el Bar Tagor, epicentro anfetamínico de CSD en aquella época. Al del trombón, al que nadie hacía mucho caso, porque parecía que en vez de tocar un instrumento usaba un fuelle invertido para autoinsuflarse aire y llenar su estrecha caja torácica.
    A todos ellos, GRACIAS, gracias por hacer mas llevadera la tortuosa mañana de domingo, gracias por tocarse unos temillas, que aunque siempre los mismos jodidos “Alabaré”, “Juntos como hermanos”, ” Susurrando Jerusalén”…etc, etc…, nos hacían flotar entre notas musicales y escalas pentatónicas, en vez de soportar el yugo del pecado original, los mandamientos y toda esa hostia. Pero sobre todo, GRACIAS, porque las “pibas”, que siempre se ponían por la “zona del grupo”, y el ir a misa se convertía en una orgía de miradas, olores y roces.

    ¡Ah!, que el disco ese de arriba, el de la pirámide (por cierto como el del guitarrista Pink Floyd) está macanudo. Para que luego no diga KW.

    Trompetas celestiales, trompetas de Jericó…

    El coyote pentateuco.

  5. Gracias tío, por hacerme pasar un buen rato. Te había escrito una respuesta larga de cojones, digna del Coyote, con Tagor y “buhtaih” a 3 dos libras incluidas, pero le di al tabulador y se fue a tomar por saco, ya ves, torpe que es uno… Así que ni vuelvo a intentar escribirlo, nunca sale ya igual. Tus comentarios siempre son bienvenidos, poca gente controla tanta música de calidad como tú (Floyd, el muñequeras y tantos otros). Me da buen rollo saber que de vez en cuando apareces por CSD. Y me alegro de que te guste el Wilson este. A veces pienso si alguno de los “cinco” que llevas dentro tiene todavía un huequillo para cantautores lánguidos. Y la escena indie-pop cristiana de Escaleritas, por lo que veo, estaba mucho más montada que la mía (que era más unppluged y más “yugo”); ¿bateras, vientos?, las misas de los domingos valsequilleros-urbanizacionitas (¿Sionita?) eran mucho más cutres, ni una simple maraca. Ahora eso sí, el grupo era de pibas (“riot grrrls” católicas).

    Pentazosina

    KW

  6. Pingback: Jonathan Wilson, telonero « carretera61cortada

  7. jmhulme dijo:

    Buenas! Soy el del pingback (que simplemente es un aviso automático de que alguien te nombra en su post). Pude disfrutar a Jonathan Wilson en directo y fue una excitante sorpresa. No pude escuchar antes su disco así que iba más o menos a ciegas, sabiendo gracias a esta reseña por ejemplo qué tipo de música iba a encontrarme, pero ni mucho menos con las expectativas altas. Y qué pasada, madre mía. Tanto en sus temas pausados como en los más eléctricos, que de esos también hubo algunos, Wilson resultó una verdadera bomba. Para que te hagas una idea de lo que me gustó: todavía le recuerdo ahora, y eso que justo después de él vinieron Wilco con dos horas y poco de concierto épico. 🙂
    Un saludo!

    • Gracias, por todo. E insisto “sana envidia” que me corroe. Y creo entender lo que me dices, ya que como yo también vi a Wilco en directo hace un par de años…, pues eso, que ni me acuerdo de si hubo telonero… Y, por cierto, yo también flipé en colores en la adolescencia con el Ommadawn… Buen día y gracias de nuevo.

  8. Pingback: “Lo que es” La Lista de CSD | ciudadsindiscos

  9. Pingback: Jonathan Wilson – “Isn’t it a Pity” (George Harrison cover) | ciudadsindiscos

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