Jamie Lidell

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Jamie Lidell Jamie Lidell [Warp; 2013]

El soulman blanco más estrambótico del panorama mundial, el británico Jamie Lidell, se ha mudado a Nashville, donde se ha montado su nuevo estudio propio y ha grabado el disco que le ha salido de las narices (como siempre). Warp Records, el sello fundado en Sheffield en 1989, tan respetuoso con la libertad y el genio de sus creadores, es el encargado otra vez de poner este nuevo satélite en órbita. Y este es su quinto disco ya para una discográfica que ha ido ganando prestigio y respeto juntando en su catálago a nombres como los de Aphex Twin, Autechre, Gonjasufi, Grizzly Bear o Brian Eno, entre otros. En este nuevo trabajo homónimo y de discutible portada, ahora sin las colaboraciones de lujo (Beck o Chris Taylor) y los “devaneos” rockistas del magnífico Compass (2010), Jamie Lidell vuelve por su lado más “funk-electro-freak-soul-singer-songwriter-producer”, pero en esta ocasión parece que se haya transmutado/travestido en una especie de Prince ochentero, el más Sign “O” the Times (1987): un álbum que supone un antes y un después para el R&B, la música disco y el pop en general y que marca como ningún otro el fin del oropel de la década de la cocaína y la opulencia y que funciona en Jamie Lidell casi como un leitmotive a modo de “homenaje”. Pero no se confundan este es un disco con todo el encanto y la personalidad de Jamie Lidell.

“You Nacked”

A mi modo de ver el álbum se divide en tres líneas que se definen desde las tres primeras canciones que funcionan a modo de presentación del cuadro y los personajes: en primer lugar “I’m Selfish” con el mencionado Prince de telón de fondo; en segundo lugar, “Big Love” da la pauta al disco-funk (hortera) ochentoso a lo Chic, con tratamientos vocales de sabor prehistórico y palmadas y sintetizadores desbocados marca Herbie Hancock; y, en tercer lugar llega “What a Shame”, que da lugar al lado más cacharriento y experimental (marca de la casa), con los toques más bluseros, pantanosos y rockistas del pastel.

“What a Shame”

Marcado el terreno, lo siguiente es disfrutar. “Do Yourself a Faver” me ha llevado desde su línea de bajo al “Another One Bites the Dust” (?), una ilusión que pasa pronto porque la canción se dispara a continuación por los estribillos del Song in the Key of Life –pero como si Stevie Wonder hubiera metido los dedos en un enchufe (¡ups!)–, y con fogonazos de sintetizadores, tratamientos vocales y soniquetes vintage en una rememoranza que casi hace llorar de nostalgia de hombreras, guardapolvos, broches y Utopía. Y, por fin, la pertinente balada que estás esperando desde el principio llega en la penúltima oportunidad, “Don’t You Love Me”, en la que la voz de Lidell demuestra estar en una forma espectacular capaz de pasar del falsete más delicado al desgarro más sobrecogedor. Finalmente, “In Your Mind” funciona a modo de coda final como una tarta que coronan dos velas rojas con un ocho y un cero (80). Pero ojo, si pones atención, esto no te sonará retro ni a pastiche, todo en Jamie Lidell está pasado por la compleja electro-batidora (experi)mental del británico que hace que suene muy contemporáneo, casero y complejo a un tiempo; y sobre todo: divertidísimo.

El sábado sonaba en casa y escuché decir a Galatea, casi para sí: “cuántas canciones buenas tiene este disco”. Por mi parte es desde ya un candidato para entrar en lista. Sin duda Jamie Lidell tiene el secreto del groove.

“Why-ya-Why”

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4 respuestas a Jamie Lidell

  1. Alexandra dijo:

    ¡Hola! I’m back ! Os echaba mucho de menos. Y me encuentro con este desastre, muy poco digno de ciudadsindiscos… Hay que ver…No se os puede dejar solos 😉
    Voy a aprovechar de esta semana para bichear el blog y ponerme al día de todo lo que me perdí en esos últimos meses sin interné.
    ¡Muchos besos!

    • ¡¡¡ALEXANDRA!!! y encima con ¡¡¡COLLEJA!!!, no se puede pedir más. Cuánto te hemos echado de menos nosotros también a ti, Ciudad sin Discos no era la misma desde que no nos tiraban de las orejas. Así que, por ahora, la mejor noticia musical de 2013 es el el “regreso de Alexandra”; preparemos, pues, nuestros cogotes…
      Muchos besos y (re)bienvenida y que te diviertas con tus bicheos,
      CSD

    • Jajajajaja, “…con este desastre…” (¡fuerte chiquilla ruin!), creo que Poparruchas ha terminado por pensar lo mismo que tú sobre este disco 😉 A mí me encanta, pero es que yo tengo ese lado ochentero/hortereta en los genes (es la edad, supongo…).
      KWxx

  2. Hi mates, how is all, and what you desire to say on
    the topic of this piece of writing, in my view its genuinely awesome for me.

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