James Blake

James-Blake-Overgrown

James Blake Overgrown [Polydor; 2013]

–Empezando a escuchar el de James Blake, me tiemblan las piernas y tengo una cosa en la barriga: ¡emoción! Y qué bien empieza… ¡gloria bendita! El disco que más esperaba este año (no tengo noticias de que Sufjan saque nada).

–¡A mí, en primera escucha, me ha gustado más que el primero! Sufjan Stevens no ha anunciado disco, pero parece que ha colaborado en el nuevo de The National, al igual que St. Vincent y Sharon Van Etten. ¡Dientes largos!

–Tendrán que darme tiempo. Acaba de llegar mi sobrina a casa para pasar unos días y estaremos de farándula. Pero deseando finchármelo. Los tres adelantos que he podido escuchar me parecen una delicia. Pinta aún más “sulibeyante” que su primer (gran) disco.

–Oído, sin duda un sobresaliente, estoy un poco sin palabras (pero sobre todo sin tiempo para buscarlas); tengo cantidades ingentes de trabajo. Mañana me lo pongo con los cascos, aunque quizás ahora lo lleve al salón y lo vuelva a oír con Galatea mientras avanza esta preciosa tarde azul de primavera, espero que no me expulse… Así, un poco de primeras, este disco me parece algo menos lírico en el tono general y hay más que guiños hacia su lado DJ de la noche londinense; es quizás más variado y animado que el primero, por lo que a Poparruchas y al Reverendo podrá gustarles más (?). Por ahora, además de la ya conocida (y preciosa) “Retrograde”, “To the Last” me parece una verdadera maravilla y te atrapa a la primera, y ¿qué me dicen del hip hop minimalista deconstruido feat. RZA de Wu-Tang Clan?, ¿y de ese house de cencerro? Para mí James Blake es como una suerte de fantasma de Nick Drake que se cruzara con Burial de amanecida: electro-trovador. Hoy por hoy, uno de los músicos que más me interesan. Y qué bomba lo de The National, ¡dientes larguísimos!

–Me gusta el disco de James Blake, pero hay que reconocer que, al contrario del de John Grant, está muy bien organizado y si lo escuchas en aleatorio puede ser peligroso. Un disco elegante con una producción y un sonido precioso, aunque sus influencias aquí me resultan más conocidas y menos novedosas: muy Massive Attack, Moby e, incluso, el Yazoo más blues de “Midnight”  y “Ode to Boy”. Me gusta mucho, más que el anterior. “Overgrown” es preciosa y está justita de todos los elementos ambientales, rítmicos y de voz. “I Am Sold”, también preciosa, es muy Moby y aquí hay pequeños giros vocales y notas que hacen grande la canción. En “Life Round Here”, también una buena canción, me cansa un poco el loop de su voz. “Take a Fall for Me” es un respiro, por fin aparece el negro de El Resplandor y se adentra en el bar lleno de fantasmas en el que James Blake se encuentra paralizado y metido en un grito para hacerle compañía, otro gran tema. “Retrograde” aparece como uno de sus clásicos-mormo-de-canción hasta que a la mitad emerge un teclado a modo de onda expansiva en crescendo que le da un grato subidón, otro gran tema. “Dlm” me aburre aunque sea buena, “Digital Lion” también me estaba aburriendo hasta que entró la esfervescencia de los ritmos y el fantástico legado del “Efecto Moroder”.  “Voyeur” muy bonita, más Moby que nunca, pero siempre más rico en matices. “To the Last” también preciosa, con un estribillo muy romántico y un giro de nota que me hace cosquillas en la barriga. “Our Love Comes Back”, sencilla, no está mal. Y “Every Day I Ran”, como título de crédito final del disco a modo de bonus track, nos recuerda que en esa preciosa soledad de loops fantasmales y herméticos en la que se encuentra James Blake, queda alguien con vida. Un disco muy bueno, pero sigo pensando que a este muchacho le tienen que dar una jalá. Mucho talento pero demasiado pajiado. Aún así me lo compraría.

“Digital Lion” (+ Brian Eno)

–“To the Last” es sin duda su canción más pop; la tengo también entre mis favoritas y se está convirtiendo, a todas luces, en la estrella del disco. Muchas cosas a la vez confluyen en ella: desde los primeros Human League hasta los Massive Attack que ya nombraste cogidos de la mano del R&B más moderno y sensual, ¡y cómo juega con los silencios, aquí casi tan relevantes como la propia música, tránsitos catárticos hasta esos cambios gloriosos! Este año James Blake sí que irá a mi lista con Overgrown.

–Me gusta lo que dices de “los silencios”; sí, son tal cual los describes.

–Al contrario de lo que creí intuir después de haber escuchado los adelantos de Overgrown, he de decir que me quedo con la sobrecogedora contención de su primer disco. James Blake (2011) me dejó helado y aún lo hace. En cambio la melancolía general de este somoforo me parece más amable y, en lo estrictamente musical, es posible que se acerque más a esa línea post-dubstep en la que no quería que lo encasillaran. Estoy con el Reverendo, este disco hurga en lugares más reconocibles. De todas formas, yo en este terreno patino y quizás no sea el más adecuado para ponerme tolete. Pero ojito, porque Overgrown me parece un disco tremendo con un buen puñado de canciones que cortan la respiración. Simplemente no me ha dejado en estado de shock como hizo James Blake.

–Ummm… ¿más amable? Discrepo, apreciado amigo, al menos parcialmente. El “Digital Lion” que se ha marcado junto al gran Brian Eno o la incorporación del rap de RZA en “Take a Fall for Me” me parecen pasajes más bien oscuros. No, esto no es Jamie Woon.

–También cabe que sea amable y oscuro. Llevado al extremo lo tenemos en el Reverendo Harry Powell. Pero sí, tampoco estaba convencido yo con lo de “amable”, quizás por eso apuntaba lo de “general”. En definitiva me parece menos conmovedor, pero vete tú a saber si entendemos lo mismo cuando nos referimos a sensaciones. Amable, oscuro, conmovedor, espeluznante, culo. Mira, su disco homónimo me pareció sobrecogedor, me daban escalofríos al escucharlo. Y no me parecía oscuro. Discutidera. Bostezo. Ibuprofeno.

–O a lo mejor es que yo al muchacho, aun con su aspecto de Adonis británico, le he visto cara de antipático.

–Yo ya lo tengo en la cesta de la compra del caudaloso río (y pediré algún otro para regalo); cuando compro un disco como este, lo veo como una “inversión” y pienso que eso sí que es un “me gusta”; además, cuando el momento sea (más) malo siempre podré llevarlo a un “Compro Oro”.

–Y atentos al más que probable “fenómeno James Blake” que se avecina, no me extrañaría ver su fotogénico flequillo y su carita de no romper un plato en la portada del País Semanal de cualquier domingo el próximo verano.

“Voyeur”

Y aunque ya la subimos, dada la escasez todavía de nubes sonoras (sobre todo la de “To the Last”), traemos otra vez la preciosa/clásico-mormo-de-canción ,”Retrograde”, para ilustrar este largo diálogo, si entonces no la escucharon no duden en darle la oportunidad que se merece ahora.

 “Retrograde”

Y para acabar, un snippet (?) de 15 minutillos de Overgrown: (“To the Last” y sus silencios en torno al minuto 11):

Overgrown

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3 respuestas a James Blake

  1. Alexandra dijo:

    Dios! Qué maravilla! Estoy hechizada…
    Y de pensar que más adelante viene The National con Sufjan, ya me entra insomnio ansioso.

    • el ale se va a los puertos dijo:

      a mi me ha encantao! soy alejandro que junto con alexandra parece que somos los que hacen los comentarios. A mí sufjam no me mola pero entiendo el gustirrinin de sus discos. Yo con quien lo he flipado este año es con el disco de planningtorock,

  2. Pingback: (Lo que es) “La Lista” de CSD 2013 | ciudadsindiscos

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