School of Language

School-of-Language-Old-Fears-Signed School of Language Old Fears [Memphis Industries; 2014]

Un día soso en Pitchfork, de esos sin  Best New Music ni nadie conocidome encontré con esta School of Language, no tenía noticia de ella, pero, ¿deformación profesional?, me llamó la atención el nombre del grupo. Cliqué y tras ver el 7.4 que le habían puesto me animé a la dura tarea de leer una crítica en inglés. Inmediatamente me llevé una grata sorpresa (de hecho ni seguí leyendo), School of Language era ni más ni menos el proyecto en solitario de David Brewis, uno de los dos hermanos que conforman la base de Field Music, grupo británico que publicó una de las joyas de 2012, el encantador Plumb. Así pues, la cosa prometía mucho y las expectativas se cumplieron con creces tan pronto empecé a escuchar estos “Viejos miedos”, sobre todo porque los sonidos que surgieron de los altavoces parecían emanar del mismísimo Plumb, hasta la portada del álbum me remitía a aquella pequeña obra maestra. Old Fears es un muy buen de disco de pop con más que evidentes ecos jazzrockeros de finales de los 70, con gran protagonismo de bajo y batería y toques progresivos. Como le sucedía al mencionado Plumb, es también un disco con una deuda eterna con Steely Dan (y hasta con los Yes más “Frágiles”). Pero no se asusten ni se echen para atrás, aquí hay bastante más. Vaya por delante que este no es un disco “nostálgico”, muy al contrario, David Brewis sabe hacer que esas referencias setenteras suenen enormemente contemporáneas. La novedad aquí (y con respecto a Plumb) es un claro sesgo rythm & blues que, en ocasiones, como en “A Smile Cracks” y sobre todo en “Dress Up”, se escora descaradamente hacia el Prince/1999. Los ritmos y las guitarras destilan un fuerte regusto a Talking Heads/Speaking in Tongues pasados por la complejidad de los King Crimson/Discipline o incluso a veces de David Sylvian/Brilliant Trees. “Suits Us Better” está montada sobre el riff de “Sweet Jane” que repite, monótono, el bajo durante toda la canción y que funciona casi a modo de homenaje. Hay también rarezas experimentaloides, “Old Fears” o “Moment of Doubt”, que desconciertan un poco y rompen la coherencia del conjunto, probablemente sea cuestión de darles tiempo. Pero, sobre todo, quizás al final el disco se desinfla un poco, pierde la alegría y la frescura del delicioso sabor Steely Dan y se vuelve algo raro y deslabazado para acabar con una extraña balada de saxos van morrisonianos que dejan un extraño sabor de boca. En cualquier caso, en esta ocasión coincido totalmente con los Totorotillas: un disco de notable, ni raspado ni alto, si viviera en una ciudad con discos sería un claro candidato a un sábado tonto. 7.5 de libro.

Esta entrada fue publicada en Discos, Escucha y etiquetada , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s